Dado que cada una de nuestras bodegas tiene una personalidad propia y marcada, éstas producen vinos que corresponden a ocasiones únicas de consumo, a situaciones en las que apetece un cierto perfil de vino.
Sabemos que el 90% del vino que se compra se consume el mismo día y debemos de ser capaces de proponer a nuestros clientes finales una aproximación que desmitifique el vino, lo acerque lo más posible a todos, y en particular a los jóvenes y a aquellos amateurs y conocedores que deseen descubrir caldos nuevos constantemente.
Para el importador o y/o distribuidor que busque un vino específico, mantendremos en el catálogo las clásicas segmentaciones por precio, tipo de vino, zona de origen, …. Sin embargo, y para tener en cuenta la dimensión de circunstancia y ocasión de consumo, añadiremos una sección que integre esta idea. Introducimos las siguientes nociones. |
NUESTRAS OCASIONES DE CONSUMO
Vinos de sed: son aquellos que son fáciles de beber, muy afrutados, válidos para todas las ocasiones; son abordables y se adaptan a todas las situaciones en las que se sirven platos de todos los días, sin complicaciones.
vinos que fomentan la convivencia: ponen a la mayoría de acuerdo, son federadores, motor de entendimiento, introducen complicidad y buen humor donde no lo hubiera. Alegran reuniones familiares y de entre amigos.
vinos para desconectar: requieren cierta atención, están muy presentes, aparecen en las conversaciones, con una personalidad marcada. No dejan indiferentes, participan en el diálogo entre comensales en una comida o entre catadores si estamos entre comidas.
vinos para reflexionar: son vinos profundos, con una gran historia; son grandes vinos, que facilitan la meditación sobre el sentido de la vida, que acompañan las decisiones importantes (comprar un piso, casarse, tener un hijo, …). Por su complejidad y contenido, requieren apertura, un espíritu dispuesto a la generosidad, una mentalidad positiva y luchadora. |